viernes, 29 de julio de 2016

PRAT GAY Y STURZENEGGER PARECIERAN VER DOS PAISES DIFERENTES

"Prat Gay y Sturzenegger parecieran ver dos países diferentes"

Para bajar la inflación, entre las acciones que tienen que ser exitosas, está la creación de expectativas inflacionarias que colaboren con los objetivos que se proponga el equipo económico.

En el mismo sentido, cuando se trata de las expectativas económicas, los principales ministros deberían trabajar conjuntamente para lograr que los diferentes agentes económicos tenganseñales claras y definidas a la hora de tomar sus decisiones, sean de inversión, presupuestarias o de gastos.

El ministro de hacienda,Alfonso Prat Gay, en un nuevo intento de renovar los devaluados anuncios de metas para 2016 en cuanto al crecimiento del nivel de actividad, inflación y el ya célebre segundo semestre, ahora corrige a la baja las pretensiones desde su exposición en la inauguración del Congreso de Agronegocios.

Con definiciones un tanto amplias y sin dar cifras tan precisas, habla de un poder adquisitivo en leve recuperación durante la segunda mitad del año, para luego asegurar que los brotes verdes de una economía en recesión comienzan a dar señales de vida. Defendió algunas decisiones del gobierno las cuales están rindiendo sus frutos con “una incipiente recuperación de la economía”.

En otro plano, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger presentó el "Informe de Política Monetaria Julio 2016", donde reconoció que una recuperación de la economía argentina no sucedería en lo inmediato, dando a entender que tardará en suceder. En el mismo señala que el Indicador Líder de la Actividad (ILA) elaborado por el BCRA "aún no permite anticipar un cambio de signo en el ciclo económico".
Una realidad, dos perspectivas

Dos de los players más destacados al frente de la economía (el BCRA y el ministerio de hacienda) parecieran ver dos países diferentes. Sin detenernos en detalles, ambos se excedieron en proclamas por demás optimistas al comienzo de sus gestiones, que el transcurso de los meses dieron por tierra.

Estas dos perspectivas de una misma realidad no es lo que espera escuchar el mercado de parte del mejor equipo en 50 años. Lo peor es que no hay indicios que los 6 o 7 integrantes del equipo proyecten en conjunto.

La contratación de los servicios de la consultora McKinsey por parte del gobierno para darle forma a los 22 ministerios, de los cuales sólo el área económica concentra el 30% del total del equipo, funciona bien en una empresa o corporación, pero el quehacer público es algo bien diferente. La mayoría de los integrantes son ex CEO´s que trabajan con un diagrama pensado y creado por una consultora privada para una institución privada.

Probablemente un exceso de sesgo renovador anti-estado que no pueda combinar lo mejor de lo público con lo privado, no esté colaborando en trazar un sentido de dirección que urge, más teniendo en cuenta el cambio tan marcado en la orientación ideológica con el cambio de signo político en la administración pública.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario