sábado, 30 de julio de 2016

MACRI DIJO PRESENTE EN LA S.R.A.


Donde trocaron todas las muecas de fastidio de los últimos años por sonrisas de oreja a oreja es en La Rural, que durante dos semanas se convirtió en la meca de funcionarios, lobistas y hombres de negocios. No solo desfiló por Palermo el gabinete nacional en pleno sino también buena parte de los gobernadores, el porteño Horacio Rodríguez Larreta y las planas mayores del Grupo de los Seis (G-6) y el Foro de Convergencia. El Restaurante Central se convirtió así en un territorio insular del optimismo: justo mientras la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) estimaba un desplome del 9,8% de las ventas minoristas en junio, por ejemplo, el presidente de la Cámara de Comercio (CAC), Jorge Di Fiori, vaticinaba allí que la bonanza del campo “va a derramar” sobre los locales vacíos.

La paradoja es que tras el reseteo de variables económicas que impuso el semestre del ajuste, las economías regionales que más valor agregan terminaron enterradas en su peor crisis en años. La nota triste que empañó el clima festivo de Palermo, de hecho, la dio la raza lechera Holando Argentino: tal como se anticipó en esta columna el viernes pasado, los primos empobrecidos de la ganadería solo presentaron siete ejemplares a la competencia para Gran Campeón. El mismo día, la Rural anunció que por primera vez en su siglo y medio de historia suspendería el premio para esa categoría.

Es el reflejo de la decadencia de la lechería, que debatieron con supermercadistas los ministros Prat-Gay, Francisco Cabrera y Ricardo Buryaile, en una reunión donde el secretario de Comercio, Miguel Braun, se vio en la incómoda situación de tener que “negociar” con su primo Nicolás Braun, heredero de la cadena La Anónima. El mismo drama atraviesan los productores de peras y manzanas del Alto Valle rionegrino, los criadores de cerdos de todo el país y los apicultores del sur bonaerense. Los insumos de estos últimos, por ejemplo, se encarecieron un 45% desde diciembre, lapso durante el cual el precio de la miel cayó un 40% por el desplome del consumo local y la crisis mundial. Un verdadero estrangulamiento que empezó a arrojar los resultados previsibles: de los más de 100 apicultores activos que había un par de años atrás en Coronel Dorrego, apenas queda en pie la cuarta parte.

La alegría de unos es la inquina de otros. Los productores de soja incrementaron sus márgenes y volvieron a sembrar en zonas que parecían inviables un año atrás, pero con sus fertilizantes y pesticidas afectan la flora autóctona de la que dependen los criadores de abejas. Los productores de maíz ahora ganan dinero, pero los lecheros y chancheros que lo utilizan como insumo lo pierden. El saldo para el empleo lo acaba de informar el Ministerio de Trabajo: en mayo, el sector rural empleó 9895 personas menos que un año atrás.

Macri celebro con la platea de la Rural que, al menos en materia fiscal, las cosas hayan vuelto a la normalidad. La misma platea que silbó e insultó a Raúl Alfonsín, un líder que reivindica todo dirigente de Cambiemos que se precie pero a quien la cúpula de la entidad jamás le pidió disculpas. El mismo colectivo social al que Sarmiento, otro prócer favorito del Gobierno, consideraba “una aristocracia con olor a bosta” que “pasa su vida mirando cómo paren las vacas”. Una dirigencia que no expresa a lo más dinámico e innovador del campo criollo, cuyos técnicos e ingenieros prefieren seminarios como el que la semana próxima organiza AAPRESID antes que el viejo predio que Carlos Menem le cedió a la SRA en 1991, y cuya propiedad todavía se dirime en Tribunales.



De Tribunales, por último, volverá a estar pendiente el Gobierno la semana próxima. No solo porque la Corte Suprema se prepara para expedirse sobre el tarifazo, un aspecto clave de la política económica, sino porque allí se sigue ventilando lo más tenso de la agenda política. Y también las internas más encarnizadas, como la que enfrenta al eje Germán Garavano-Ernesto Sanz con el que orienta Daniel Angelici con apoyo del bajo mundo del espionaje. De esa disputa, resoplan en la Rosada, surgió la sorprendente incriminación al radical Sanz por parte del narcotraficante Ibar Pérez Corradi, un arma de doble filo al que algunos macristas ya piensan que mejor sería dejar de proteger.

Fuente: Alejandro Bercovich

N/R:
Presidentes Aplaudidos en la Rural: Ongania, Videla, Menem, Macri

Presidentes Odiados en la Rural : Peron, Alfonsin, Kirchner, Cristina

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